¿Comprar un auto? Ok, pero a qué costo. La tendencia a la paridad de precios y las ventajas económicas de los vehículos eléctricos frente a los autos de combustión.

Temas:

  • Los autos eléctricos (EV´s) tienden a un costo total de propiedad menor que los vehículos de combustión.
  • Las tendencias del mercado apuntan a una paridad de precios de venta entre EV´s y autos de combustión en los próximos años. 
  • Los precios de venta de vehículos de combustión no reflejan sus costos sociales y ambientales.

La denominada cuarta revolución tecnológica está cambiando profundamente la forma en que nuestra civilización se organiza e interactúa.

Las tecnologías digitales están dejando en el pasado muchas formas de interacción social y han inaugurado otras tantas. Desde cómo nos relacionamos y entretenemos, hasta cómo se produce, oferta y entrega valor. 

La pandemia aceleró algunas tendencias: las reuniones virtuales ya son una normalidad y ganan terreno a las salas de juntas o los salones de clases; el comercio electrónico suma dígitos y se consolida como el medio más competitivo y conveniente para la compraventa de bienes y servicios, apoyado de una logística cada vez más eficiente; el trabajo remoto abre cada vez más plazas para técnicos y profesionales que desde casa colaboran con empresas ubicadas en otros estados o países.

Estos y otros cambios están impactando profundamente en la dinámica de las ciudades, el comercio de bienes y la movilidad de las personas; están cambiando para qué, cuando y cómo nos movemos. 

Tarde o temprano, la infraestructura de la tercera era industrial será reemplazada por una más eficiente y sustentable, y los autos de combustión son parte de ella. Estamos en los inicios, pero la ruta ya está trazada. 

Comprar un auto continúa siendo una de las decisiones de compra más importantes, pero con nuevas consideraciones y motivaciones.

Con la llegada de los EV´s, los consumidores que van a adquirir un auto tienen la posibilidad inédita de evaluar opciones, ya no solo a partir de una comparativa de precios, sino de su costo total de propiedad.

Veamos:

1. Adquirir un auto es una decisión de mediano plazo, por lo que el precio es solo una variable a considerar junto con otras más.

Hay personas que cambian de auto cada año o dos, y hay quienes conservan el suyo toda la vida. Pero la mayoría de las personas, aquellas que lo usan como su medio de transporte habitual, tienen en promedio un auto por aproximadamente 5 o 6 años según estimaciones de la Asociación Mexicana de Automóviles AMDA y de la empresa de investigación de mercado IHS Markit. 

Este comportamiento es absolutamente lógico: según la misma IHS Markit, el tiempo promedio de vida de un auto de combustión -esto es, el periodo de funcionamiento óptimo en condiciones de uso promedio- es de 12 años. Después de ese periodo, se espera que el auto requiera mantenimientos mayores, al tiempo que comenzará su mayor depreciación.

Así, en los 5 o 6 años que en promedio se posee un auto hay un conjunto de gastos a considerar asociados a su uso, mantenimiento y tenencia. 

Hasta hace poco no hacía mucho sentido tomar en cuenta estos gastos como factor de decisión de compra, sencillamente porque había poco qué comparar: los autos de combustión ubicados en un mismo segmento tienen más o menos el mismo desempeño, salvo algunas variaciones en su rendimiento de combustible, mantenimiento o servicios. Pero con la llegada de los EV´s esto ha cambiado. 

2. El costo total de propiedad de un auto eléctrico es significativamente menor que el de un auto de combustión.

Con los EV´s en el mercado, adquirir un auto de combustión exclusivamente en razón de su costo de adquisición puede significar mayores costos recurrentes. Ahora hace mucho sentido comparar un auto por precios de combustibles, por los costos globales de mantenimiento o por los costos relacionados a impuestos y derechos por su adquisición y tenencia. 

– Costo por kilómetro

Hoy por hoy, los EV´s tienen un menor costo por kilómetro recorrido en comparación con los vehículos de combustión interna. Esto, debido a que la energía eléctrica es mucho más barata que el diesel o la gasolina, y a la mayor eficiencia energética que tienen los motores eléctricos.

Los ahorros por concepto de combustibles son notables: recorrer 100 km con electricidad cuesta alrededor de 72 pesos mexicanos, mientras que recorrer esa misma distancia con un automóvil de combustibles fósiles puede costar algo más de 400 pesos. 

– Costo por tenencia o propiedad

Muchos países ofrecen incentivos y beneficios para facilitar e impulsar el uso de autos eléctricos. Entre ellos se pueden mencionar subsidios en precios de compra, deducción de impuestos, exenciones de peaje o estacionamiento gratuito. Estas medidas buscan nivelar el precio inicial -aún- más alto de los EV´s y fomentar la transición hacia una movilidad más sostenible.

En México, por ejemplo, los EV´s (i) están exentos del impuesto sobre adquisición de autos nuevos, ISAN; (ii) del impuesto sobre tenencia o uso de vehículos; (iii) del pago periódico de verificación vehicular ambiental; (iv) ademas de tener un tratamiento especial en materia de deducibilidad fiscal en comparación con los autos de combustión, y (v) de gozar de tarifas preferenciales de consumo de energía eléctrica en estaciones de recarga doméstica.

– Mantenimiento

Los motores de los EV´s tienen una configuración y funcionamiento más simple si se les compara con los motores de combustión interna. Los motores eléctricos tienen menos piezas sujetas a desgaste y, por lo tanto, requieren menos mantenimiento y reparaciones; no requieren afinaciones o ajustes regulares de motor, pues no tienen cilindros, bujías, válvulas, filtros, sistemas de control de emisiones y otros componentes que deban ser reemplazados.

Todo esto se traduce en ahorros significativos en dinero y tiempo por concepto de mantenimiento.

3. Factor depreciación, tiempo de vida y valor residual.

Los vehículos de combustión interna tienen una depreciación más significativa en comparación con los EV´s. Esto, como se ha dicho, debido a que un motor eléctrico se deteriora mucho menos que uno de gasolina o diesel, lo que a su vez garantiza un mayor tiempo de vida promedio del auto.

A pesar de ello, hay que decirlo, uno de los mayores retos de los vehículos eléctricos continúa siendo su valor residual debido al precio y vida útil de la batería. Aunque reportes de la industria como el informe Bloomberg NEF prevén reducciones significativas en sus precios, por ahora este componente puede representar mas de un tercio del valor total del auto. 

De cara a este reto, fabricantes de EV´s como BMW, Jac, Kía, Mercedes Benz, Tesla, Toyota, Volkswagen o Volvo han optado por reducir objeciones y riesgos para el consumidor mediante la oferta de modalidades de garantía extendida de baterías, lo que es una decisión estratégica en tanto se llega al óptimo de duración y precio de las mismas.

En complemento, existen iniciativas que ya impulsan el uso de las baterías en otras industrias, así como el posterior reciclado de sus componentes. Esto es fundamental para reducir los costos de los EV´s en materia ambiental, así como también para incrementar su valor de compra  en el mercado de autos seminuevos. 

Todo lo anterior permite pensar que además de que los EV´s se deprecian mucho menos que los autos de combustión por el menor desgaste de sus partes y motores, en un futuro cercano el valor de compra para reúso de su batería le dará un argumento económico más al consumidor para optar por un auto eléctrico.

4. Paridad de precios y costo social-ambiental de autos de combustión vs EV´s.

En 2020, la mesa de análisis de Ernst &Young especializada en la industria de la movilidad eléctrica proyectaba que los EV´s alcanzarían la paridad de precios de venta con los autos de combustión interna en los siguientes 6 años.

A más de 2 años de la estimación de esa firma, esta proyección está en camino de cumplirse en gran medida gracias a los avances tecnológicos que impulsan un abaratamiento de las baterías eléctricas y a la creciente aceptación y oferta de estos vehículos.

La adopción de EV´s está superando predicciones: de un 13% actual, EY estima que los EV´s podrían llevarse un 55% de las ventas globales de vehículos en 2030.

Esta aceptación, hay que señalar, está relacionada con una creciente demanda social por soluciones de movilidad limpia. Poco se habla de los costos ambientales cuando se considera comprar un producto, en este caso un automóvil. En este rubro, como en los otros, los EV´s son los más competitivos. 

La contabilidad del ciclo de vida (que propone evaluar y cuantificar los impactos ambientales asociados a un producto a lo largo de todas las etapas de su ciclo de vida, e idealmente para reflejarlo en su precio) tiene en cuenta los recursos naturales utilizados, las emisiones y residuos generados. Los EV´s son una alternativa de movilidad más limpia, con cada vez con menos costosos para la sociedad y el medio ambiente.

Costo de adquisición vs. costo total de propiedad

Aunque los EV´s aún tienen un costo de adquisición más alto en comparación con los autos de combustión interna a largo plazo tienden a ser más económicos, y seguirán incrementando sus eficiencias en la medida en que esta industria creciente se consolida. 

Con una oferta de EV´s cada vez más disponible y asequible en el marcado será cada vez más notorio que comprar un vehículo de combustión cuesta más a su propietario, a la sociedad y a nuestro planeta. 

A nuestra generación tal vez le toca vivir lo que en su momento aquella de finales del siglo XIX experimentó, a pesar de incredulidades y reticencias: que una nueva tecnología, la de los automotores, pudiera dejar en la obsolescencia carretas y caballos que por siglos transportaron y dieron dinamismo a la humanidad. 

¿Y usted, está listo para comprar un auto eléctrico? ¿Decidiría en razón de su precio de venta o consideraría otros factores

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