La ABB FIA Fórmula E y la carrera por la descarbonización de los autos 

Fórmula E, el primer campeonato mundial de autos totalmente eléctricos.

En 2011, el ex presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Jean Todt y el empresario español Alejandro Agag concibieron lo que eventualmente se convertiría en el primer campeonato internacional de monoplazas totalmente eléctrico: la Fórmula E. 

El campeonato de autos eléctricos (EV´s por sus siglas en inglés) surgió con una clara visión: llevar la competencia a las ciudades más emblemáticas del mundo con una parrilla integrada por los mejores pilotos y equipos de carreras, para dar muestra de la capacidad y del potencial creciente de las tecnologías de movilidad sostenible.

La idea que comenzó -según dicen los relatos- como un boceto de servilleta hecho por Agag, su fundador, en solo 3 años se materializó en un gran certamen de alcance internacional. 

La primera serie de la competición comenzó en septiembre de 2014. La FIA Formula E Evergrande Spring Beijing ePrix tuvo su debut en el Circuito del Parque Olímpico de Pekín, China.

El brasileño Lucas di Grassi, de Audi Sport ABT, se encontraría con la victoria en la carrera inaugural tras un aparatoso choque entre Nicolas Prost de Renault y Nick Heidfeld de Venturi -especializada en la fabricación de EV´s- , que iban en primero y segundo puesto hasta que se tocaron a pocas curvas del final de la prueba.

La primera carrera de autos eléctricos en la historia cumplía así sobradamente las expectativas e iniciaba con gran fuerza brindando emoción y espectáculo al público, además de romper algunos paradigmas en el mundo del automóvil.

En Pekín nacía una nueva categoría de automovilismo con coches de fórmula súper veloces, pero que no hacen el estruendo que hoy cada vez menos personas consideran sinónimo de potencia; donde la logística y la gestión inteligente del consumo de energía es vital, y donde todo ello sucede de forma respetuosa del medio ambiente.

Desde entonces, la Fórmula E ha evolucionado e ido en clara ruta de crecimiento. 

Se trata de la primer serie de carreras para autos monoplaza totalmente eléctricos, protagonizada por marcas emblemáticas de la industria automotriz, comprometidas a participar con liderazgo en una competencia por la innovación y la sostenibilidad; marcas que han sabido leer que el futuro de la movilidad es eléctrico.

Un número creciente de seguidores, pero sin romper el cero.

La Fórmula E ha sabido cumplir su promesa de espectáculo de talla internacional, al tiempo que ha mantenido su compromiso y causa social. 

En el primer aspecto, la competición ha logrado atraer a cada vez más aficionados debido a su innovador formato, en el que se hace partícipe al público y en el que ha hecho de una debilidad -la autonomía de carga limitada de las baterías- una oportunidad para dar mayor dinamismo a la contienda y visibilidad al trabajo en los boxes.

Entre sus reglas distintivas destacan: 

– La carrocería y la batería deben ser iguales para todos los equipos (one-make), por lo que la carrocería es suministrada por Spark Racing Technology y la batería por McLaren Applied Technologies. La transmisión, el tren motriz, la suspensión trasera y el inversor son desarrollados libremente por cada equipo; 

– A diferencia de la Fórmula 1, en la que están permitidos siete tipos diferentes de neumáticos, entre ellos los duros, medios, blandos y de lluvia, la Fórmula E solo permite un tipo, y no es posible hacer cambio de neumáticos durante la carrera.

– A pesar de haber estado prohibida la carga en ediciones previas, se ha aprobado un mecanismo de carga rápida de cuatro kilovatios de potencia en 30 segundos durante las paradas en boxes.

– Mediante el denominado “fan boost” el público puede incidir en la contienda otorgando carga extra a los pilotos por los que haya votado.

– Además de estas características que la distinguen de otros formatos, la Fórmula E reinventó el concepto de carrera de autos con el “modo de ataque”, un nuevo elemento táctico capaz de reposicionar y dar la victoria a los contendientes.

En el segundo aspecto, hay que señalar, quizá un elemento de innovación poco comentado es el de su compromiso con la sostenibilidad llevado a todos los detalles del certamen. 

En solo 10 años, los organizadores y patrocinadores de la Fórmula E han logrado la hazaña de consolidar una competencia de talla mundial, con decenas de miles de asistentes en cada ciudad en donde se realiza, mientras mantienen su promesa de ser el primer deporte con huella de carbono cero neto.

Este compromiso cobró una nueva dimensión con la alianza entre la Fórmula E y ABB, que a partir de enero de 2018 sería el title sponsor de la competencia.   

El grupo industrial suizo, líder en el desarrollo de cargadores de baterías ultrarrápidos y con presencia global, se colocó así al frente de un listado de patrocinadores en el que se encuentran firmas como Julius Bär, BMW, Allianz, Enel, TagHeuer, Michelin, Qualcomm, DHL, Hugo Boss o Visa.

Para ABB esta competencia representa en buena medida su visión de futuro. Un futuro en el que la humanidad suma capacidades y voluntades para hacer frente a los desafíos comunes de hoy y de mañana. 

Así, la ABB FIA Fórmula E tiene un compromiso firme con la descarbonización de la industria automotriz y contra el cambio climático. Su causa va mas allá del desarrollo e innovación tecnológica de los sistemas y motores de los autos eléctricos que participan en la competencia. 

Por ello promueven iniciativas encaminadas a reducir su impacto ambiental como i) el reciclaje de las baterías de iones de litio, ii) el reciclaje de los neumáticos que se usan en la competencia, iii) el uso de materiales sostenibles en la fabricación de los autos, iv) el empleo de bolsas de agua reutilizables y reciclables en la Fan Zone, y v) la señalización de la pista con materiales que reducen el uso y desperdicio de plástico, entre otras medidas.

La lección es clara, la ABB FIA Fórmula E ha dado una nueva dimensión al popular principio deportivo de “jugar limpio”, y merece, no solo ser reconocida por ello, sino ser emulada por otras grandes franquicias de deportes de cara a la crisis climática.

Transferencia de tecnología: de la pista a las calles.

La Fórmula E, con apenas una década de existencia, ya es una de las series de carreras de autos más importantes del mundo; y es única por su especial foco en la sostenibilidad y en la innovación tecnológica transferida de la pista de carreras a los portafolios de autos eléctricos que las marcas ofertan al público.

Desde el prototipo GEN1 hasta el GEN3 -con tecnologías de frenado regenerativo- que ya circula en la temporada 10, han transcurrido muchos kilómetros de práctica y experiencia acumulada, que significan conocimiento valioso para la mejora de los EVs y su participación creciente en el mercado internacional de autos.

“Los autos que corremos, son los autos que tú conducirás.” Así sostiene Dilbagh Gill, jefe del equipo de Fórmula E de Mahindra ABB, al tiempo que reflexiona sobre la velocidad con la que los prototipos que corren en las pistas se han vuelto cada vez más eficientes. 

Los EV´s, sin duda, son la tecnología de movilidad que más rápido ha evolucionado en los últimos años, y así continuarán. Desde la primera temporada a la actual, la afición de la Fórmula E y expertos de la industria automotriz han podido atestiguar que los prototipos eléctricos llegan cada vez más lejos y son cada vez más rápidos.

ABB sostiene que la tecnología que se desarrolla en la Fórmula E contiene los bloques esenciales para eficientar el sector transporte a escala global.

Tal es el caso del frenado regenerativo, que permite aprovechar la energía de frenado -desaprovechada en los autos de combustión-, con lo que se recupera la carga hasta en un 30%. Si esta tecnología se replicara a escala global en el transporte terrestre, incluido el ferroviario, las eficiencias serían masivas.

BMW México en su sitio web sostiene que la Fórmula E es el laboratorio de tecnología ideal para la producción en serie. Jens Marquardt, Director de BMW Motorsport explica cómo trabajan bajo este enfoque: “El conocimiento que adquirimos en el entorno altamente competitivo de Fórmula E fluye directamente hacia el desarrollo de la producción. Esta es la implementación perfecta de nuestro lema: desde la pista de carreras hasta la calle.”

Al sostener que la movilidad eléctrica es uno de los temas clave en la industria automotriz, Stefan Knirsch, miembro del Consejo de Administración de Desarrollo Técnico de AUDI AG ha señalado: “Tenemos la intención de evolucionar hasta convertirnos en uno de los principales fabricantes de automóviles premium en este campo. Para 2025, uno de cada cuatro Audi debería ser un vehículo eléctrico… A la luz de estos planes, adaptar nuestro programa de deportes de motor y comprometernos con una serie de carreras totalmente eléctricas es sólo un paso lógico”.

Porsche, que se sumó a la parrilla de la Fórmula E en su sexta temporada, también tiene claro que los logros concretados en las competencias trascienden la pista y suman conocimiento al proceso de transformación del automovilismo a nivel mundial. 

Michael Steiner, miembro del Consejo Ejecutivo de Investigación y Desarrollo de Porsche AG así lo sostiene: «Con nuestra entrada a la Formula E, hemos abierto un nuevo capítulo en el automovilismo totalmente eléctrico. Estamos convencidos de que nuestra presencia y nuestros éxitos en la Formula E sentarán las bases de futuras soluciones de movilidad. Ofrece el entorno más competitivo para acelerar el desarrollo de vehículos de altas prestaciones centrados en el respeto al medio ambiente y la eficiencia energética. Esperamos desempeñar un papel activo en la configuración del exitoso futuro de la Formula E y dar así un impulso aún mayor a la movilidad eléctrica a escala mundial».

La transferencia de tecnologías del automovilismo de competencia para el desarrollo y la producción de autos en serie nunca había sido tan directa como sucede con los EV´s y la Fórmula E.

Así que los aficionados a esta competición no asisten a una contienda entre escuderías y  pilotos obsesionados con el podio y los premios disputados, sino a un laboratorio itinerante, donde, por diseño, se modelan y definen los principios y las palancas tecnológicas de la movilidad del futuro.

ABB y México, en la carrera por la movilidad sostenible.

La temporada 10 del ABB FIA Formula E World Championship ha comenzado. La disputa por el título comenzó el pasado 13 de enero de 2024 con el éxito del E-Prix de la Ciudad de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde se dieron cita 40 mil aficionados. 

El E-Prix mexicano marcó el inicio de una temporada con 16 carreras disputadas en cuatro continentes, con apariciones especiales en ciudades emblemáticas como Berlín, Londres o São Paulo, y con novedades en el calendario que incluyen paradas en Tokio, Shanghái y Misano.

Que nuestro país haya aperturado la nueva temporada de la Fórmula E es una magnífica señal, de cara a los factores que hoy lo perfilan como una ubicación estratégica para la integración de hubs de electromovilidad, así como para la conversión de las plantas y armadoras ya instaladas de las marcas líderes de la industria automotriz, que hoy se preparan para ampliar su portafolio de EV´s .

ABB México se prepara para este escenario prometedor, así como para una etapa de cambio profundo en la forma en la que se genera, distribuye y consume energía en nuestro país. 

Entre los sectores que el gigante tecnológico considera experimentarán un crecimiento acelerado se encuentran los de la electrificación del transporte, los procesos industriales, la operación de edificaciones o la conversión y transmisión de la energía producida por fuentes de corriente directa como paneles fotovoltaicos.

En correspondencia con dicho escenario, ABB México ha comenzado un proceso de fortalecimiento en materia de sostenibilidad de cara al 2030. Entre los objetivos que se ha fijado destacan concretar la neutralidad de emisiones en sus operaciones al final de la década, ademas de que que al menos el 80 por ciento de sus soluciones y productos tendrán un enfoque de circularidad. 

Mientras eso sucede, Fórmula E acorta la distancia de popularidad respecto de la Fórmula 1. Vivimos tiempos en los que las causas e historias de valor son el mayor activo. En ese camino, la ABB FIA Fórmula E ya tiene una posición de liderazgo: recorre ciudades emblemáticas del mundo enarbolando la bandera de la movilidad sostenible, de la eficiencia energética y de un futuro más respetuoso del medio ambiente.   

Todo ello resuena en un público cada vez más amplio, consciente de que en la carrera por un futuro sostenible no ganará el que conduzca el auto más veloz, sino que ganaremos todos con el auto más eficiente.

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