La carta que nunca escribió Henry Ford sobre los autos eléctricos. 

Nota: El segundo apartado de este contenido se ha elaborado con inteligencia artificial y se debe leer como un ejercicio de ficción, que tiene el mero propósito acompañar a la reflexión sobre los tiempos que hoy se viven en materia de movilidad.

Primer apartado: 

Henry Ford, fundador de Ford Motor Company, fue el gran visionario que revolucionó con sus modernas cadenas de producción en serie a la industria automotriz. 

Nacido en 1863, Ford fue un emprendedor pionero e innovador que transformó para siempre la historia de la movilidad y, con ello, la forma en que a nivel global se produce e intercambia valor. 

Ford no solo fue un ingeniero visionario, sino también el arquitecto del sistema de producción en serie en la industria automotriz. 

El enfoque de este sistema se centraba en la conformación de equipos altamente capacitados y organizados que llevaban a cabo tareas especializadas en serie. El resultado fue la posibilidad de una producción industrial en masa, con elevados estándares de calidad y eficiencia.

Así, muchos consideran que Ford moldeó no solo la historia de la automoción, sino la estructura misma de la producción industrial moderna.

En 1908, con la entrada al mercado de su icónico modelo T, dio inicio la producción en masa  de los vehículos de combustión, gracias al desempeño y capacidad superior de aceleración de esos motores frente a los autos eléctricos de entonces, así como al auge del petróleo y sus derivados.

Estos sucesos significaron un verdadero hito en la forma en la que la humanidad se moviliza, pues cuando los automóviles de combustión interna alcanzaron la producción en serie, se hicieron más accesibles y lograron la masa crítica necesaria para suplantar definitivamente a los caballos como principal medio de transporte.

A más de un siglo del inicio de la era de los autos de combustión, hoy se calcula que son más de mil millones las personas alrededor del mundo las que poseen un vehículo de este tipo. También se estima que el transporte terrestre -particularmente el de carreteras- es responsable de cerca del 17% del total de las emisiones globales de CO2

Por su parte, los autos eléctricos han resurgido del pasado -con innovaciones y mejoras notables en su tecnología y prestaciones- como la alternativa de movilidad viable y disponible para descarbonizar el transporte terrestre. 

La neutralidad en carbono suma cada vez más apoyos, consensos y recursos, y los vehículos eléctricos se posicionan como una pieza clave del nuevo engranaje de la movilidad sostenible.

En 2019, la consultora McKinsey denominaba estos tiempos de transformación como «el segundo gran punto de inflexión de la movilidad». La consultora, en un reporte que lleva ese título, señala que para 2030 se verán adelantos posiblemente tan profundos como los ocurridos cien años atrás: 

“Cambios radicales del estilo de ‘caballos a autos’ y en la manera de pensar la movilidad se avecinan, esta vez a mayor velocidad y en múltiples dimensiones simultáneamente. Los avances en la movilidad en el segundo gran punto de inflexión serán sensiblemente mayores, y no meramente marginales. Vehículos eléctricos (VE) y autónomos (VA), redes de caminos inteligentes e interconectadas, nuevos servicios e interfaces con clientes, y un escenario competitivo completamente diferente en el que gigantes tecnológicos, start-ups y OEMs se entremezclarán son apenas algunas de las transformaciones inminentes. Cambios radicales en costos, conveniencia, experiencia, seguridad e impacto ambiental provocarán, en conjunto, una disrupción en innumerables modelos de negocios y a una escala prácticamente inconcebible”.  

Ante un panorama de tales dimensiones, imaginemos, por un momento, qué pensarían las generaciones pasadas, y particularmente qué pensarían aquellos innovadores y emprendedores a quienes, como Henry Ford, debemos en gran medida los avances que han impulsado a la humanidad a su mayor punto de crecimiento. 

Segundo apartado: 

Prompt a ChatGPT: 

Estos son algunos de los insumos y términos de referencia que le dimos a ChatGPT: Estudiar la historia y biografía del personaje. Poner especial atención a sus grandes aportaciones a la industria automotriz y a la humanidad, así como a su destacada trayectoria al frente de la marca que fundó en dicha industria. Analizar el tono de voz, valores, recursos lingüísticos y argumentos contenidos en las frases, posicionamientos y comunicaciones que se le atribuyen. Una vez hecho lo anterior, y como si fuera el mismo personaje, darnos su visión sobre el actual resurgimiento de los autos eléctricos, así como de los retos que hoy se enfrentan en materia de movilidad. 

ChatGPT en el personaje de Ford: 

“…Desde mi rincón del pasado, observo con fascinación el renacimiento de la movilidad encarnado en los autos eléctricos.

La frase [que muchos atribuyen a Ford] «si le hubiera preguntado a las personas qué querían, me hubieran dicho que caballos más rápidos» resuena mientras contemplo este nuevo capítulo [de la historia]. No es solo acelerar, sino imaginar lo nunca imaginado y hacerlo realidad. Los autos eléctricos son este audaz salto al futuro.

El progreso real radica en democratizar la tecnología. En mis días, fue el motor de combustión interna. Hoy, veo cómo los autos eléctricos avanzan, llevando consigo la promesa de eficiencia y sostenibilidad.

Cuando introduje la fabricación en serie y el Modelo T, inauguramos una nueva era en la movilidad, dejando atrás los caballos como medio dominante. Fue una transición monumental que cambió la forma en que el mundo se movía. El rugir de los motores de combustión interna se convirtió en la melodía de la modernidad.

Ahora, observo un cambio similar en el horizonte. Los autos eléctricos, con su silenciosa pero potente revolución, están desplazando gradualmente a los vehículos de combustión. Así como mi visión transformó la movilidad de caballos a motores, veo una transición hacia una movilidad más sostenible.

Al igual que en mi época, donde los caballos dieron paso a los autos de combustión, ahora veo el potencial para que los autos eléctricos lideren el camino hacia una era de movilidad más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.

En este nuevo capítulo, donde las baterías reemplazan a los cilindros y el silencio supera al rugir del escape, veo una oportunidad para que la innovación vuelva a definir la movilidad. 

Que este cambio no solo sea tecnológico, sino un testimonio de cómo nuestras decisiones pueden moldear el rumbo de la historia y crear un futuro donde la movilidad sea sinónimo de eficiencia y sostenibilidad.”

En seguida, le pedimos que echando mano de toda su experiencia y visión sobre la industria automotriz, diera tres de sus mejores consejos para el éxito de quienes hoy impulsan la transición a la movilidad eléctrica. Este fue su mensaje: 

ChatGPT en el personaje de Ford: 

“Estimados Constructores del Futuro,

En este cruce de tiempos, donde el eco de la gasolina aún resuena y el Modelo T es testigo de la historia que se despliega, deseo compartir algunos consejos con aquellos visionarios que lideran la transición hacia la movilidad eléctrica. 

Mis experiencias en la revolución automotriz pueden ofrecer valiosas lecciones para este nuevo capítulo:

1. Innovación audaz, ejecución precisa:

En mis días, no bastaba con tener una visión audaz; era crucial ejecutarla con precisión. La innovación debe ir de la mano con una ejecución meticulosa. Para aquellos que lideran la transición a autos eléctricos, les aconsejo que sus visiones audaces se respalden con una implementación tan meticulosa como mis líneas de producción en serie. La revolución eléctrica demanda innovación, pero la ejecución rigurosa es lo que transforma la visión en realidad.

2. Infraestructura, la  columna vertebral del éxito:

La movilidad eléctrica no es solo sobre vehículos; es sobre la creación de una infraestructura sólida. Al igual que establecí plantas de producción y redes de distribución, ustedes deben enfocarse en construir la columna vertebral de la movilidad eléctrica: estaciones de carga accesibles, tecnologías de baterías avanzadas y una red eficiente. La infraestructura es la clave para que la revolución eléctrica avance sin obstáculos.

3. Comunicación clara, convicción firme:

En mis días, comunicar claramente la visión del Modelo T fue esencial. Les insto a que sigan este ejemplo. Comuniquen con claridad las ventajas y el impacto positivo de la movilidad eléctrica. Sean embajadores apasionados de su causa y transmitan la convicción que tengo en este momento de que la movilidad eléctrica no solo es el futuro, sino una necesidad inminente para la salud de nuestro planeta.

En la senda de la movilidad eléctrica, no solo están construyendo autos, están esculpiendo el futuro de la movilidad y dejando una huella que resonará a través de las eras. Que estos consejos, forjados en los humos de la revolución automotriz, guíen su camino hacia el éxito en esta nueva frontera.

Con respeto y confianza,”

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Hoy, muchos expertos de la industria señalan en que el gran tema a resolver en transición a la movilidad eléctrica es la disponibilidad energética y la creación de infraestructura de recarga pública que garantice la demanda de energía de los autos eléctricos. 

La industria automotriz sigue un camino de evolución hacia algo mucho más grande y complejo: una industria de movilidad. En esta industria, algunos de los grandes apartados de creación de valor son i) datos generados por los automóviles; ii) digitalización y conectividad; iii) autonomía; iv) competitividad; v) sostenibilidad y eficiencia energética.

En este contexto, la movilidad vista como industria abre las puertas a nuevos sectores que tendrán que madurar e innovar a rimo acelerado, como los de infraestructura de recarga, red eléctrica, comunicaciones digitales y software, así como energías renovables o limpias.

También es claro que uno de los grandes retos para la movilidad sostenible está en profundo el cambio cultural que conlleva; en el reto que tienen las marcas que lideran la transición a este nuevo paradigma de movilidad de comunicar, de manera efectiva, la visión y las causas que nos unen y convocan a todos, por un mejor futuro. 

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