Xiaomi: de fabricar smartphones a smart cars 

La industria de la automoción vive un momento inédito, impulsado por lo que hace un par de años la consultora McKinsey denominó como el segundo gran punto de inflexión de la historia de la movilidad. 

En 2008, Elon Musk, con su innovadora casa automotriz Tesla, fue el artífice del resurgimiento de las tecnologías de movilidad eléctrica, que se habían mantenido más de un siglo a la sombra de la creciente industria automotriz. 

Más allá de las aportaciones tecnológicas que se le deben reconocer, quizá la mayor contribución de Musk está en haber liderado el debate sobre la urgente transición a la movilidad sostenible y poner en el mercado el primer auto eléctrico deseable y competitivo del nuevo siglo, abriendo con ello paso a su Roadster, que demostró ser una alternativa viable frente a marcas emblemáticas de motores de combustión, hasta entonces reacias al cambio que se avecinaba.

El contexto era el propicio, y las motivaciones suficientes: el cambio climático se posicionaba  como una de las mayores amenazas globales, y cada vez menos personas ponían en duda que las emisiones de gases de efecto invernadero eran las responsables, particularmente las emisiones de carbono producto de la quema de combustibles fósiles. 

La agenda contra el cambio climático se colocaba en el centro del debate en foros y organismos internacionales, de los que surgieron acuerdos para la descarbonización de la actividad económica como el Protocolo de Kyoto. Además de una creciente presión social por la toma de medidas serias por parte de gobiernos y empresas para poner freno al deterioro ambiental. 

A más de dos décadas del lanzamiento del Roadster de Tesla, las marcas dominantes de la industria automotriz hoy se encuentran en una auténtica carrera para la “electrificación” de sus portafolios de productos. El escenario es claro: o abrazan la sostenibilidad, no como un discurso de marca, sino como un aspecto clave de su modelo de negocios, o se verán rebasadas por marcas emergentes que nacen con la movilidad sostenible como su razón de ser.

En 2024 se esperan lanzamientos clave de muchas de esas marcas, que buscan posicionarse con ofertas competitivas de modelos de EV´s en distingos segmentos, particularmente en los compactos, debido a los avances tecnológicos que ya permiten una mayor capacidad de acumulación de electricidad con baterías más compactas, lo que a su vez ha permitido que los eléctricos lleguen al segmento de autos “económicos” o urbanos. 

Pero también está sucediendo algo inédito. El auge de la movilidad eléctrica parece haber roto las barreras de entrada para marcas emergentes que, de cero, diseñan, integran y ponen en marcha líneas de producción de autos eléctricos con prestaciones, cualidades  y características capaces de competir con las marcas más reconocidas del sector, ya no solo en el segmento de eléctricos sino en el de combustión. 

Ese es el caso de Xiaomi, la marca global de teléfonos inteligentes que, en palabras de su CEO Lei Jun, ahora está lista para llevar su modelo de éxito al mundo de los autos inteligentes. 

Xiaomi y su estrategia competitiva para incursionar en la industria automotriz

Xiaomi Inc., reconocida por su éxito en el mercado de los smartphones y otros dispositivos electrónicos, ha logrado en poco más de una década de existencia posicionarse con liderazgo en el mercado global gracias a su estrategia competitiva innovadora y orientada al cliente.

Desde sus inicios en 2011 , la empresa ha adoptado un enfoque disruptivo al ofrecer productos de buena calidad a precios asequibles, ganando terreno tanto en China como en el escenario global de la tecnología celular.

La estrategia de Xiaomi se basa en varios pilares clave. En primer lugar, la empresa compite con precios a casi el costo de los materiales, lo que le ha permitido ofrecer la calidad y el rendimiento de productos comparables a los dispositivos premium de otras marcas.

En complemento, la marca china ha diversificado su oferta incursionando en el mercado  de productos domésticos inteligentes y aplicaciones, entre otros, lo que le ha permitido aumentar sus ingresos y fortalecer su posición en el mercado de las tecnologías. Su visión es consolidarse como una empresa de Internet y software, más que una empresa de hardware, lo que ha sido clave en su acelerado crecimiento y expansión.

Su modelo de ventas y distribución le ha ganado ventajas competitivas. En un inicio, Xiaomi adoptó un enfoque digital, vendiendo de forma exclusiva en línea para reducir costos operativos. En años recientes comenzó la apertura de tiendas físicas estratégicamente ubicadas para mejorar su presencia en mercados clave y combatir distinguirse de otros fabricantes de bajo costo.

Todo parece indicar que estos y otros recursos están siendo aplicados en la incursión de Xiaomi a la industria automotriz. 

Recientemente, la marca ha lanzado en Pekin su primer auto eléctrico, del SU7, el primer auto eléctrico de Xiaomi, marca un hito significativo en su evolución como empresa. Entrando en un mercado altamente competitivo de vehículos eléctricos en China, Xiaomi ha establecido un precio atractivo para el SU7, posicionándolo por debajo del Model 3 de Tesla en términos de costos. Además, la construcción de una fábrica en Pekín con capacidad para producir 200,000 coches al año refleja la ambición y el compromiso de Xiaomi en el sector automotriz.

En resumen, la estrategia competitiva de Xiaomi, centrada en la innovación, el valor para el cliente y la expansión estratégica, le proporciona una base sólida para su incursión exitosa en el mercado de los vehículos eléctricos. 

Con el Speed Ultra 7, o SU7, Xiaomi busca abrirse una posición como un jugador relevante en la industria automotriz, y para ello ha puesto en el mercado un auto que se venderá a menor precio del que cuesta su fabricación. El SU7 entra al mercado con la consigna de posicionarse como puntero de ventas entre marcas de autos eléctricos mundialmente conocidas, como BYD o Tesla, y abre una alternativa más para el consumidor que apoya la transición a tecnologías de movilidad más sostenibles.

El SU7, diseñado para competir con las marcas punteras de la electromovilidad

La estrategia agresiva de Xiaomi en el mercado automotriz ha generado muchas expectativas. Con el lanzamiento del SU7, y su versión de alto rendimiento, el SU7 Max, desarrollados en solo 3 años, Xiaomi está demostrando que la integración estratégica de tecnologías existentes puede materializar productos competitivos en las industrias más complejas, como es el caso de la automotriz.

El SU7 ofrece una autonomía mínima de conducción de 700 kilómetros. Esta autonomía se logra gracias a su batería de 73.6 kWh de capacidad y su motor eléctrico de 295 hp.Por su parte, el SU7 Max se presenta como el modelo de alto rendimiento de la línea. Con una arquitectura de 800 volts, una batería de 101 kWh de capacidad y dos motores eléctricos que generan 663 hp y 618 lb-pie de torque, este vehículo ofrece una experiencia de conducción verdaderamente potente. Su velocidad máxima de 265 km/h y su autonomía de conducción máxima de 800 km lo convierten en una opción atractiva para aquellos que buscan un rendimiento superior sin sacrificar la eficiencia.

Ambos modelos están equipados con tecnologías avanzadas, como la conducción autónoma Xiaomi Pilot, el E-Motor y la Smart Cabin, que garantizan la seguridad, comodidad y conectividad de los ocupantes.

__________

El lanzamiento del SU7 de Xiaomi marca un hito en la industria automotriz, por el tiempo récord desde que se comenzó su diseño y puso al mercado un auto de tales características, así como por la superación de las barreras de entrada para marcas emergentes en el mercado de los autos eléctricos, debido en buena parte a la integración tecnológica. Queda aún pendiente constatar si este auto cumple su promesa de valor con conductores cada vez más exigentes e informados, pero por lo pronto este auto representa una oportunidad para la diversificación y la competitividad en el sector, además de sumarse a las alternativas existentes para la adopción masiva de la movilidad eléctrica.

Compartir artículo